Los pechos revelan a primera vista sobre tu salud

No existe un único tipo de mama. Cada pecho es diferente, y lo que puede resultar común en una mujer no lo es en otra. La menstruación, la maternidad, los cambios hormonales, anticonceptivos o las fluctuaciones de peso pueden modificar el aspecto externo de la comúnmente llamada teta.

La mayoría de las féminas experimentan cambios en su pecho a lo largo de su vida, pero hay algunos que revelan un problema de salud grave, como un cáncer. Por esa razón, es importante acudir al médico con regularidad, al menos una vez al mes para saber lo que es "normal" y lo que no. Asimismo, es recomendable conocer los signos que indican que la modificación en la apariencia de la mama no es normal y que se debe a algo.

1) Han crecido

Aunque puede que estés contenta con el nuevo tamaño de tus pechos, es probable que esto encierre un problema de salud. Es necesario recalcar que las mamas son, sobre todo, tejido graso. Por ello, si subes de talla de sujetador es probable que también lo hayas hecho de pantalones.

Además de grasa, los pechos también se componen de conductos de leche. Así que, sin ánimo de asustar, puede que estés embarazada. Cuando las mujeres se quedan encintas, sus tetas comienzan a hincharse, para prepararse para amamantar.

Otra explicación podría ser el anticonceptivo femenino. La conocida como 'píldora', el parche o el anillo vaginal, entre otros, suele aumentar el tamaño del pecho, debido al cambio hormonal.

 

2) Han encogido

El aumento de peso hace crecer tus mamas y, como es lógico, perder kilos también se notará en el pecho. No obstante, también puede indicar que tus niveles de estrógeno están descendiendo.

Si estás a punto de entrar en la menopausia es normal que tus mamas 'adelgacen', pues esta hormona sexual femenina, que es la responsable de que las mamas crezcan durante la pubertad, desciende bruscamente cuando la mujer atraviesa esta etapa vital.

De no ser tu situación, y no tomas medicamentos que limiten tu producción de estrógenos, la reducción de tus senos podría ser un signo de síndrome de ovario poliquístico, una enfermedad en la cual una mujer tiene un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas. Esto puede provocar cambios en el ciclo menstrual, quistes en los ovarios.

3) Cambio de forma

Naces con una forma de senos, y morirás con ella (a no ser que pases por el bisturí). No obstante, esta forma puede variar con los años. Daniel Maman, un cirujano plástico especializado en la reducción de senos, dijo a 'Prevención' que "la forma y apariencia de los senos se basa en gran medida en la edad e historial de lactancia".

Después de dar el pecho al bebé, y a medida que envejecemos, los ligamentos que mantienen sus senos firmes, se van rompiendo, y la piel pierde elasticidad, de forma que el pecho se cae y se queda como si fuera una lágrima. "La mejor manera de evitar esto es un buen sujetador", asegura Maman.

Sin embargo, los cambios en la forma también podrían ser un signo de algo mucho más grave, como el cáncer, de acuerdo al NHS.

4) Bultos y golpes

Si, de pronto, has encontrado un bulto en tu mama, has de saber que puede haber aparecido por muchas afecciones, entre ellas el cáncer. Sin embargo, la mayoría de los bultos son causados por otras dolencias, detalla el CDC, Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Las dos causas más comunes son la enfermedad fibroquística y los quistes. Esto produce cambios en las mamas que no son cancerosos y que pueden causar bultos, sensibilidad al tacto y dolor. Los quistes son pequeños sacos llenos de líquido que pueden formarse en las mamas.

5) Secreción o cambios en el pezón

La secreción del pezón puede tener diferentes texturas y colores. La secreción del pezón no suele ser un signo de cáncer, y puede aparecer debido a píldoras anticonceptivas, medicamentos e infecciones. Por secreciones en el pezón nos referimos a un líquido que sale del seno y que no es leche, y que puede ir acompañado de sangre.

6) Dolores y dolores

Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual pueden hacerlos más sensibles, un sostén mal ajustado también puede causar dolor, al igual que el ejercicio extenuante sin un top adecuado. Sin embargo, las molestias en los senos también pueden ser causadas por la menopausia o un quiste.

El dolor no cíclico es más común en mujeres de 30 a 50 años, y solo puede ocurrir en un pecho. Es un dolor agudo y ardiente que ocurre en un área concreta. Ocasionalmente, está causado por un fibroadenoma, un tumor no canceroso, un quiste, un saco lleno de líquido.