El arcángel Miguel es el jefe de los ejércitos de Dios

La procesión con el arcángel Miguel es una de las celebraciones más importantes del cantón de Escazú, es por eso que la comunidad se reune a celebrar su día, cada 29 de setiembre esperamos a la imagen, la cual recorre las principales calles del cantón.

El arcángel Miguel, ‘¿Quién como Dios?’; es el jefe de los ejércitos de Dios en las religiones judía, islámica y cristiana.

Para los cristianos es el protector de la Iglesia y considerado abogado del pueblo elegido de Dios. La Iglesia Católica lo considera como patrono y protector de la Iglesia Universal.

La Iglesia copta lo considera el primero de los siete arcángeles, junto con Gabriel, Rafael y Uriel. Él tocará la trompeta el día del arrebatamiento (1° Tesalonicenses 4, 16), y es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, enemigo principal de '''Miguel''' por ser el arcángel de los ángeles caídos o del mal​ (Apocalipsis 12:7).

Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón.

También suele ser representado pesando las almas en la balanza, pues según la tradición, él tomaría parte en el Juicio final.

Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él." (Apocalipsis 12, 7-9)

"Cuando el arcángel Miguel disputaba con el diablo, la posesión del cuerpo de Moisés, no se atrevió a decir maldición sino que dijo: "El Señor te reprenda.".

Esta oración es:

    «San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.
    Sé nuestro amparo contra la perversidad y las acechanzas del diablo.
    Que Dios manifieste sobre él su poder, esa es nuestra humilde súplica;
    y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido,
    arroja al infierno a Satanás y a demás espíritus malignos
    que vagan por el mundo para la perdición de las almas.

    Amén.»