Programa de martes santo en la parroquia San Miguel de Escazú

 

Este es el programa de hoy martes 27 de marzo del 2018 en la parroquia San Miguel Arcángel en Escazú centro.

9:00 am a 12:00 m.d. Confesiones en el Templo Parroquial.

2:00 pm a 5:00 pm Confesiones en el Templo Parroquial.

6:00 pm Santa Eucaristía en el Templo Parroquiial.

7:00 pm Procesión con las imágenes de Jesús de Nazareno y San Pedro: saliendo del Templo Parroquial 100 m sur, 400 m oeste, 300 m norte, 500 m este, 200 m sur y 100 m oeste llegando al Templo Parroquial.

7:00 pm a 9:00 pm Confesiones en el Templo Parroquial.

La Parroquia San Miguel Arcángel nos cuenta:

Qué hizo Jesús el Martes Santo?

MARTES SANTO Se caracteriza su liturgia por la exaltación de la Cruz, que se propone como motivo de orgullo para los cristianos. El Evangelio de la misa de este día es la Pasión según San Marcos. En muchos lugares el protagonista de las procesiones de este día es la Cruz.

Desacreditar el poder de Dios
El Martes Santo aumentaron las conspiraciones para atrapar a Jesús. Los líderes religiosos de Israel tenían un sólo objetivo: deshacerse de Jesús de Nazaret. Si esto significaba cooperar con un enemigo de toda la vida, cualquier medio estaría justificado. Así que los Fariseos—quienes se oponían a Roma y a su intromisión en el estilo de vida judío—y los herodianos, partidarios de Herodes el Grande, unieron sus fuerzas. Hasta los saduceos—liberales religiosos que negaban la resurrección, los ángeles, o los espíritus—procuraron desacreditar a Jesús.

El día martes se expone cómo fue que, según los relatos del Nuevo Testamento, Jesús anunció su futura muerte a los discípulos, así como las palabras que le dirigió a Judas Iscariote por su traición y a Pedro por las negaciones que cometería.

Qué doloroso fue ese Martes Santo para hacer que Jesús pronunciara un último lamento sobre la ciudad de Jerusalén (Juan 12:37–40). Aún antes de Su crucifixión, el corazón de Jesús sería traspasado por la falta de fe de Israel. Su incapacidad para reconocer Su deidad dejó al pueblo desprevenido. El luto de la nación de Israel sería grande (Zacarías 12:10–11). Pronto el Templo sería destruido y Jerusalén con él.