Un humilde homenaje a “Oliva Cabezona” conocida como “Oliva Zompopa”

Estas letras pretenden ser un humilde homenaje a “Oliva Cabezona” que se conoció también como “Oliva Zompopa”, ser especial que transitaba los senderos de mi viejo Escazú, al igual que lo hacía Gurino, la Yoya, Gabrielona entre otros y otras que sufría la mofa y desprecio de parte de los vecinos.

Oliva camina despacio por las calles de mi pueblo…

Pétalos de veranera roja enredan sus cabellos negros.

Ahí va ella en su paso lento y cansado arrastrando la injusticia.

Su camisón de perlas esconde sus pies descalzos orgullo de su pobreza.

Ay Oliva, Oliva. 

Las gentes te hieren con sus dardos de maldad y ciegos hacen escarnio de tu belleza especial.

En atormentada huida ancla su mala suerte en la calle Los Pudientes.

Y de tu morral de jade brota triste la queja:

“El jardinero del patrón botó al Rio Chiquero una olla de comida ...”

Ay Oliva, Oliva. 

Llega la noche y a la vera del trillo el hambre vence tu alma blanca que cobija tus dolores. 

Y en medio de un manto de plata la luna te ve morir.

Ay Oliva ¡Que tristeza!

Pronto lplatinada mortaja se la roban furtivas las luces de la alborada y emergen furiosos rayos del cielo que sacuden la arboleda.

Las hojas del targüa caen y alfombran de oro la tierrauna lluvia de rocío,

salida de la montaña, besa tu linda cabeza.

Camino del cementerio un coro de chicharras acompaña tu destino y despide tu alma buena, la pobreza, la injusticia y tu herido corazón.

¡Ay Oliva Cabezona!

Fuente: Marco A. Segura Seco