In-Comprensión de lectura

Artículo de opinión.
Por Jose Luis S.H.

Una pandemia apareció en el ambiente para ponernos en jaque en dos grandes áreas de nuestras vidas, una es la salud y la otra la economía, temas con miles de aristas que no alcanzo a comprender y no es bueno ponerse a debatir en este artículo (y menos en facebook).

También apareció otra pandemia invisible con la que hemos convivido desde hace mucho tiempo y ahora reaparece con fuerza recordándonos que para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.

Existen hoy en día los llamados "Inflluencer", personajes virtuales que opinan sobre diversidad de temas y acumulan cientos, miles y millones de seguidores en las diferentes redes sociales que hay en el mercado que con sus ocurrencias creativas, videos y fotos sexys o temas polémicos, se esfuerzan por conseguir like, follow y demás.

Ya el efecto Influencer lo veíamos mucho antes de la pandemia, pero resulta que con el encierro actual empezaron a aparecer los que yo llamo "Influencer de Barrio", podría darse la analogía con las antiguas mal llamadas "Viejas de Patio" que se reunían en algunos lugares del pueblo a expresar por medio de historias sin mucho fundamento "chismes", una serie de aventuras fantásticas que aseguraban eran reales.  Muchas veces estas historias no pasaban del corredor de alguna casa, de una banca del parque o de una vela de algún fulano, que era momento propicio para compartir las historias con vecinos que solo vemos en estos eventos sociales.

Estas historias blancas, sin animo de dañar a nadie, (aunque en algunas ocasiones terminaran a los golpes entre algunos involucrados), no llegaban a calar mucho en la memoria de las personas pues no tenían la posibilidad de difusión que hoy si tenemos con el internet. 

Esta mezcla explosiva de historias sin fundamento y difusión sin control son nuestra "Nueva realidad" (aprovechando las nuevas frases pandémicas). Ya no solo son los "Influencers" los que bombardean nuestra vida cotidiana con todas sus ocurrencias, sino que los Influencer de Barrio sin necesidad de una red social muy robusta, sin conocer mucho de tecnología, estrategias de comunicación, imagen y un sin fin de temas comunicativos (que tampoco ahondaré), aprovechan desde la comodidad de su casa con un simple teléfono y acceso a internet para de una u otra forma intentar llenar un vacío personal que los aqueja, una falta de atención que los limita, y una necesidad incontrolable de aceptación de quién sea para sentirse importantes en una sociedad que cada vez más, valida este tipo de acciones.

Entre muchas carencias fantasmales ocultas (que ya no tienen miedo de mostrarse) de estos Influencer de Barrio, esta la capacidad lectora, y por ende la capacidad de abstracción, y por ende la capacidad de reconstrucción critica y por ende la generación de de opiniones lógicas, asertivas, coherentes, etc etc etc, esto es cada vez más evidente, y va en aumento, generando cada día nuevos influencer a seguir (o bloquear). 

 

 

 

Las conclusiones existenciales que muchas veces no pasan de la lectura de la segunda palabra del título de algún artículo, cuando mucho basado en la totalidad del título, y algunas veces con suerte a partir de la fotografía que acompaña ese artículo son sin duda una dimensión desconocida para el buen lector, que necesita de vez en cuando leer varias veces el comentario para entender si está entendiendo o si lo que entendió es lo que realmente se está tratando de dar a entender.Estos artistas de la in-comprensión de lectura, talvez lean los primeros párrafos del artículo, poco probable que lean algunas partes aleatorias de él, pero jamás pasará por sus mentes la descabellada idea de leer el artículo completo, pues no van a perder tiempo leyendo toooodooooo ese montón de texto, ya que sus pulgares opuestos hace rato empezaron a sudar con la congoja de expresarse libremente, dándole rienda suelta a su creatividad descontrolada y poder opinar.  Porque la opinión de todos es importante.

Para terminar de rematar este nuevo mal pandemico (al cual no se le esta buscando cura alguna), parece que también se puso de moda el hecho de que muchos de estos Influencer de Barrio han empezado a ocupar puestos públicos, con cargos importantes y en algunos casos con bastante poder de decisión, en donde su opinión es "oficial" y por ende inamovible, casi como decir "Santa Palabra", creando una ola de seguidores, ¡Fans! qué inundan de emojis sus comentarios y opiniones de todólogos cúal doctores graduados con honores en las mejores universidades del mundo, expertos en todos los campos que el saber te puede ofrecer.

Podemos entender y aceptar que algunas personas utilicen sus redes sociales para vociferar, lo que quieran vociferar, total como ellos mismos dicen: Es mi muro y publico en él lo que me da la gana; a partir de esta premisa entendemos mucho de lo que en ese muro puede leerse (cuando la horrografía lo permite). 

Lo que no podemos aceptar es que esas personas que ostentan una silla representando a un pueblo, tomando decisiones, de las que se espera lucidez, seriedad, reflexión, análisis y capacidad de liderazgo, estén más preocupados por llegar al millón de seguidores que por generar compresión en la gente por lo que realmente pasa, que estén más preocupados en el número de reacciones de su post mañanero, que en ponerse a trabajar en propuestas pensadas en beneficio del pueblo , que estén más preocupados en las notificaciones de amistad, que en el hambre de la gente.

A esas personas que no tienen comprensión de lectura, por favor no intenten comunicar con frases o palabras que no saben lo que significa, dejen de convertirse en Influencer de Barrio que lo único que hacen es confundir más a la gente que ya de por si esta bien confundida.

Suelten el teléfono y empiecen por leer un libro completo, o por lo menos empiecen por un diccionario.