Ruben

Ese tren nos atropelló a todos y no solo a Sebastián

Todos como dijo su madrina Rocío Valverde tenemos culpa; vamos empujándonos unos a otros aunque veamos que viene el tren y al que está adelante lo va a destrozar ese enorme y pesado ferrocarril que no podrá detenerse a tiempo para evitar la catástrofe.

 

De todo hacemos una competencia y quedamos encantados por los anglicismos “winner” y “loser”, queremos ser siempre de esos primeros, convencidos que se vale de todo para alcanzar lo que queremos, lo demás como dicen los señores de la guerra son daños colaterales.

Pero esta vez ese daño colateral fue una preciosa vida humana que estaba buscando florecer. Una vida hasta entonces cuidada en el amor prodigado por padres y familiares, enviado a recibir el necesario alimento del conocimiento para contribuir al crecimiento y bienestar propio y de sus semejantes.

 

Entonces sentimos que todos somos Sebastián y que todos lo empujamos.

No son los empujones, la competencia despiadada y el acoso, son la amistad, el compartir y el cooperar lo que nos hace mejores seres humanos.

 

Esta noche en la vigilia estaremos con Sebastián, sus padres y todos aquellos que lo conocieron y tuvieron cerca, que lo amaron y seguirán amándolo.

Fotografía: nacion.com

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