Hongos en la piel, padecimiento que vemos de manera frecuente en esta época del año

Miércoles 10 de octubre del 2018

En esta época del año tenemos un tema recurrente en la consulta dermatológica, los hongos en la piel (micosis) y que además de ser frecuente, conlleva incomodidad del paciente por el padecimiento en sí y por el hecho de mostrar su cuerpo con las manifestaciones de esta enfermedad con sus consecuencias estéticas y de socialización.


Por ello queremos dar algunos consejos y recomendaciones para prevenir y tratar este padecimiento en caso de verse afectado por el mismo que tienen mayor prevalencia en zonas tropicales debido a que existe más humedad, sobre todo como mencionamos en esta época del año.


También llamado micosis, tiñas o dermatofitosis; se caracteriza por ser una enfermedad que afecta la piel y sus anexos (uñas y pelo), causada x un grupo de hongos parásitos de la queratina (DERMATOFITOS) y que en raras ocasiones invaden los tejidos profundos.


Evitemos el contagio, estas son fuentes de infección y vía de entrada que podemos prevenir y evitar:

  •  La tierra en general y el contacto directo con animales enfermos.
  •  Las esporas que se transportan a través del aire o por fomites (objeto o sustancia que si se contamina con algún virus, bacteria, hongos o parásitos;  es capaz de transferirlo de un individuo a otro). Ejemplos las sábanas, almohadas, cepillos, peines, zapatos, toallas, etc. Por lo que es fundamental una higiene constante en estos elementos y cambio de camas mínimo semanalmente.
  • Transmisión directa de una persona infectada a una sana. Evitar el contacto.

Hay predisposición de la piel para adquirirlos cuando hay disminución del sistema de defensas corporales. Adecuada alimentación para mantener el sistema inmunológico fuerte y refuerzo de vacunas y antigripales.


Es fundamental que mantengamos excelentes hábitos higiénicos, tengamos ventilados y limpios los recintos de trabajo y hogar, evitemos zapatos cerrados y húmedos más tiempo del necesario, la ropa de tejidos sintéticos y ajustada, de uso muy frecuente en esta época del año.


Las lesiones se distribuyen en tres grandes zonas: pelo, piel y uñas. Es importante realizar un buen interrogatorio al paciente y un adecuado examen físico con un profesional en el área.

Algunos casos cuando existe duda debido a las características propias de la enfermedad o por tratamientos previos recibidos por el paciente, sus características se pueden confundir, por lo que se debe acudir a los frotis y cultivos para hacer un diagnóstico definitivo, de la mano de un médico en la especialidad dermatológica.


En el caso particular de las uñas, es una de las consultas más frecuentes. Los pacientes suelen buscar remedios caseros o valorar ofertas en el mercado como tratamientos láser.

En este caso a pesar de hacer el diagnóstico clínico, se debe hacer un raspado y cultivo de la uña, debido a que existen muchos y distintos tipos de hongos que causan la enfermedad, así como bacterias por lo que el tratamiento va a ser diferente para cada caso, para que sea efectivo hay que determinar el tipo de hongo que está afectando la uña.


Algunas recomendaciones de tratamientos son de tipo tópico (puesto) y sistémico (tomado).


1-    El tratamiento puesto se debe readecuar al sitio utilizado, en la piel con cremas, en el pelo shampoo y en las uñas con lacas; teniendo así productos como el miconazol, ciclopiroxy, terbinafina entre otros.

2-    El tratamiento sistémico consiste en derivados azólicos como el itraconazol, ketoconazol, fluconazol, terbinafina. Además, en casos severos se debe hospitalizar al paciente y dar el tratamiento por vía intravenoso.