Las medidas para prevenir la obesidad deben iniciarse muy temprano en la vida

Rolando Celada Quezada Pediatra especializado nos recomienda comenzar a tomar medidas desde temprana edad para evitar la obesidad.


Las consecuencias a mediano y largo plazo de la obesidad que se inicia en la infancia son enormes porque al gran número de ellas hay que añadir el factor tiempo. Se estima que un 80% de los niños obesos presentará obesidad en la edad adulta y que estos adultos obesos desde la infancia tienen más complicaciones y éstas son más graves.

Ello hace que todos los esfuerzos deban dirigirse a la prevención. Sin embargo a pesar de tomar medidas en la edad escolar, en aquellos lugares en donde esto ya se ha hecho, es desalentador ver que gran parte de los esfuerzos realizados no han dado los frutos deseados y una posible explicación es que se aplican demasiado tarde.


El niño llega a la escuela con muchos de sus hábitos ya consolidados, o aprende nuevos hábitos en la escuela para que luego se diluyen en el medio ambiente de la casa.

Esto no quiere decir que los planes de educación nutricional deban abandonarse, antes bien, deben anticiparse mediante la educación de las parejas que están prontas a tener hijos o hijas, de tal manera que la prevención de la obesidad se inicie con la alimentación de la madre y se continúe con la lactancia materna.


Se conoce que las condiciones medioambientales y nutricionales en el embarazo y los primeros meses de vida son cruciales en el establecimiento de los parámetros metabólicos que regirán la vida adulta.


La lactancia materna tiene un papel protector en el desarrollo de la obesidad infantil, así como de otras enfermedades metabólicas ligadas a ella, principalmente hipertensión arterial y diabetes mellitus tipo 2.

Este efecto protector está directamente relacionado con la calidad y cantidad de los nutrientes así como factores hormonales que determinan el desarrollo de los mecanismos primarios del control del apetito y de la saciedad desde los primeros meses de vida