Obesidad desencadena diabetes en niños y adolescentes

La diabetes es una enfermedad que se define cuando el paciente, presenta un aumento en los niveles de azúcar en la sangre y ocurre, cuando el páncreas es incapaz de sintetizar de manera eficiente la insulina -hormona que regula la glucosa en el cuerpo del ser humano-.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 640 millones de personas en el mundo sufren obesidad y más de 1.900 millones tienen sobrepeso. En el caso de la diabetes, alrededor de 422 millones de personas sufren de este padecimiento.

 

Estas cifras encienden luces de alerta en el mundo, en el caso de la diabetes, se estima que este número se duplicará en los próximos 20 años. En Costa Rica, se estima que cerca del 10,8% de la población tiene diabetes tipo 2, enfermedad que es más común en adultos, sin embargo, actualmente se presenta en niños y adolescentes obesos.

 

Según comentó el doctor Roberto Bogarín, pediatra y endocrinólogo del Hospital Nacional de Niños, la diabetes tipo 2, es cada vez más común, en esta población. “La obesidad es uno de los principales factores de riesgo de la diabetes tipo 2 y en nuestro país, cerca del 30%  de los niños y jóvenes tiene malos hábitos alimenticios, no practican ningún tipo de ejercicio y son personas obesas”, señaló Bogarín.

 

Los pacientes que son diagnosticadas con diabetes tipo 2, desde tempranas edades, están expuestas a padecer de otras enfermedades en el corto y mediano plazo, por ejemplo, complicaciones renales y coronarias, sensibilidad en los nervios (neuropatías), problemas en la vista, entre otros.

 

“La diabetes tipo 2 suele ser mucho más agresiva, cuando se presenta en la niñez o en la pubertad, es decir, las complicaciones de salud avanzan mucho más rápido en comparación con un adulto que tiene este mismo diagnóstico de salud”,  enfatizó Bogarín.

Síntomas de la diabetes tipo 2

 

Los padres de familia deben estar atentos a los siguientes síntomas de diabetes tipo 2:

•             Sed excesiva.

•             Pérdida de peso.

•             Cansancio.

•             Necesidad de orinar varias veces tanto en el día como en la noche.

 

Cuando estos síntomas se presentan es necesario acudir a un médico, quien realizará un diagnóstico de esta enfermedad. Además, se le solicitará al paciente realizarse exámenes de sangre para analizar la cantidad de azúcar en la sangre y luego, recomendar el tratamiento.

 

Consejos para evitar la diabetes tipo 2

 

Para el endopediatra Roberto Bogarín, lo más importante que deben hacer los padres de familia, es fomentar los buenos hábitos alimenticios en los niños y adolescente -desde que son muy pequeños-; además, de motivarlos a realizar algún tipo de ejercicio físico y evitar el uso de los dispositivos electrónicos, por ejemplo, se recomienda jugar con ellos únicamente 1 hora al día.

“Los niños y jóvenes con obesidad, deben de realizar actividades físicas recreativas como jugar fútbol, andar en bicicleta y visitar áreas de juego. Sin embargo, también es necesario que realicen ejercicio de manera disciplinada 2 o 3 veces por semana, al menos 1 hora”, señaló Bogarín.

 

Otro de los factores clave para evitar la diabetes tipo 2, es cuidar la alimentación de los pequeños. El pediatra aconseja aumentar el consumo de frutas y verduras, al menos 5 porciones al día, disminuir la cantidad de jugos o néctares con grandes cantidades de azúcar e ingerir más cantidad de agua. Finalmente, las harinas refinadas deben ser sustituidas en la medida de lo posible, por alimentos con mayor cantidad de fibra y menos azúcar.

 

Tratamiento personalizado

 

Los niños y adolescentes diagnosticados con diabetes tipo 2, pueden controlar su enfermedad, por medio de medicamentos tales como medicinas (pastillas), o bien, a través de inyecciones de insulina cuando es requerido.

 

En el momento que el paciente, necesite un control más especializado por su condición de salud, se recomienda el uso de la bomba de infusión de insulina. Este es un  es un dispositivo que constantemente le administra insulina al paciente y permite modificar la dosis de acuerdo a las necesidades de la persona; es una herramienta muy útil que brinda mejoría en el control de los niveles de azúcar en sangre, comodidad y tranquilidad, en aquellas personas  que se les hace difícil inyectarse insulina hasta cuatro veces al día.

 

También, está disponible el i-Port Advance, un  dispositivo que facilita al paciente inyectarse medicamentos de una manera -casi indolora- en el tejido subcutáneo. Consiste en un puerto de inserción, que puede ser colocado en diferentes partes del cuerpo y por medio del cual, la persona puede recibir su tratamiento, sin necesidad de punzarse la piel, cada vez que lo requiera; es ideal para pacientes de todas las edades.