Dinorah Bolandi una enamorada del paisaje escazuceño


Nació: 28 de abril 1923
Falleció: 13 marzo 2004

 
Dinorah Bolandi ocupa un lugar privilegiado en la historia del arte costarricense por la huella que dejó como dibujante, pintora, fotógrafa, diseñadora gráfica y docente.

Su padre, Walter Bolandi, fue fotógrafo y coreógrafo y su madre, Marina Jiménez, fue pianista. Aunque su formación artística inició en época muy temprana con el artista costarricense Fausto Pacheco, no fue sino entre 1941 y 1948, cuando realizó estudios superiores en el Colorado Fine Arts Center y en The Art Students League, en New York con Ivan Olinsky and Robert Brackman

En 1955 regresó a Costa Rica asentándose en Escazú, lugar que fue inspiración para sus obras. Durante varios años concentró su trabajo en el diseño gráfico y en la fotografía, ámbitos en los que ocupó un rol pionero.

Se desempeñó como docente de forma intermitente en las carreras de Artes Plásticas y de Artes Gráficas de la Universidad de Costa Rica (1964-1983), y en la carrera de Artes Plásticas de la Universidad Nacional (1976-1985). Adicionalmente, impartió clases en la Casa del Artista, en la Galería Esempi y en su casa particular. Su madre se convirtió en su compañera e inspiración.

Trabajó con desapego de las corrientes y de los movimientos artísticos locales e internacionales, y asumió su trabajo artístico como un oficio sustentado en la disciplina y en una investigación que orbitó en torno a la estructura interna de la obra, en aras del equilibrio en la composición. Este posicionamiento singularizó su trabajo artístico dentro de la historia del arte costarricense, y le mereció un lugar único por su solidez como dibujante, colorista y diseñadora.

Legado

En los Museos del Banco Central de Costa Rica se custodia la colección estatal de obras más importante de Dinorah Bolandi, conformada por 272 dibujos y 3 pinturas al óleo.

Cementerio de Escazú es un valioso ejemplar del trabajo pictórico de la artista. En primera instancia, porque ejemplifica uno de los motivos en los que concentró su investigación pictórica: el paisaje. Y además, porque da cuenta de la manera en que asumió la pintura: como una investigación sustentada en el desarrollo de un cromatismo personal y de una síntesis basada en una aguda observación, con el objetivo de lograr un equilibrio y una unidad entre las distintas partes que constituyen la estructura interna de cada obra.

En el año 1983, ganó el Premio Nacional del Cultura Magón, el cual rechazó por no sentirse merecedora. En sus últimos años de establecimiento en nuestro cantón, continuó dibujando, inspirándose en su madre, su perro y algunas personas de manera ocasional.

Tengo una vaga noción de haber visto a doña Dinora caminando por las calles de Escazú, aunque no recuerdo en que año. Es probable que usted tampoco la recuerde o sepa quién era? , que hizo en su vida? Y cuál fue su inspiración para pintar.

Es por esa razón que están importante recordarles, hacerles visibles, porque, en medio de tanta información cibernética, se nos está olvidando. Está pasando de lejos la historia de personajes del cantón. Historias que hoy podrían inspirarnos a ser mejores.
¿Desea conocer más de obra?
Visite la página de la Pinacoteca Costarricense, de click en el siguiente link:

http://www.artecostarica.cr/artistas/bolandi-dinorah

Fuente

Página de Museos Banco Central de Costa Rica
Pinacoteca Costarricense Electrónica

Edición para Mundo Escazú Adriana Rivero