LA EXCURSIÓN ¡La espera había terminado!

 

LA EXCURSIÓN ¡La espera había terminado! Ahí estaba el bus y comenzaban a subirse los excursionistas que se habían amontonado en la Taberna Piros, a la par de la carnicería de Tamba en el centro de Escazú, ¡Qué emoción!.

Al frente de donde Yuto. Los Chipopas  todos montados, Pachingo no podía faltar, los Morales, Kilo, Robertón y Carlos, cobraban a los que no habían terminado de pagar. Los más recatados esperaban debajo del palo de Higuerón que estaba al frente de la pulpería en el cafetal de Chalo y Corrales.

En esta oportunidad se montaron al bus  Carlos Ching, Coco Vargas y hasta Víctor Ledezma. También Cholillo Montero y Malco Montero. Chalo y Cillo salía de su casa con el maletín listo. Ya las rifas las habían subido al bus que lo llevaba Bonanza. Aunque todos sabíamos que las rifas se las pegaban casi todas los Chipopas!!.

 

 

Los pensamientos de todos se enrumbaban hacia Brasilito. Guanacaste...

La excursión ya casi arrancaba, pero como siempre...había que esperar a Luis "tigre" que se le había olvidado algo o estaba terminándose una birra donde Piro. En esta oportunidad el Muni (Municipal San Antonio) no iba a jugar, solo salíamos a disfrutar de una de las tantas excursiones que para este tiempo salían de San Antonio de Escazú, apenas soplaban los primeros vientos del verano.

Lo bonito de estas excursiones era, que cuando uno llegaba,  fuera playa o pueblo...encendía la fiesta y los pobladores se sumaban al jolgorio y nacían infinidad de nuevas amistades, noviazgos y hasta matrimonios!! Una vez que pasábamos por debajo del puente de La Garita, ya uno se sentía de excursión, los más pequeños, comenzaban a preguntar ¿si faltaba mucho? ¡¡Un UUUUUUUUU…era la respuesta que recibían…estamos despacio!!, contestaban las felices madres, que posiblemente habían pasado toda la noche alistando chunches y los gallos para mantener a sus familiares bien apretaditos de comida.

La felicidad no llego muy lejos porque un hueco de tantos en Cambronero, nos varó el bus. Gerardo Bonanza llevaba como copiloto a Pollolo, mecánico de la Empresa de Buses y amigo de todo el grupo de tomatingas que se apuntaron  en aquella excursión!

Los más viejos y recatados como El papá de los Chipopas, Rodolfo Lobo el papá de los Lobos, Alfredo el hermano de Cholillo y otros permanecieron en el bus, todos los demás bombetas como yo, nos bajamos a descargar un poco el riñón y a dar nuestra opinión sobre la situación.

Por dicha era llegando abajo por donde había una casita con el patio lleno de nances, marañones y caimitos. La invasión no fue necesaria porque la misma señora invitó a los excursionistas a comer lo que quisieran de frutas, mientras Gerardo Bonanza, Pollolo y un montón de ingenieros que solo veían  soplaban mangueras y limpiaban el carburador del bus Hino azul que la empresa tenía para excursiones.

Por supuesto que aprovechamos para ir...los que teníamos ganas de ir y otros los que poníamos el sabor alegre en el bus...nos tomabamos  uno o dos guarapazos y entonábamos el famoso canto…Al chofer no se le para, al chofer no se le para...jejeje....No se le para el camión!!!

 

 

Les voy a contar una anécdota de Gerardo Bonanza: “Una vez paso a la taberna de Piro y me dice: Dame un trago copa llena y una birra...es que traigo el estómago revuelto...Diay que te paso bonanza? le pregunte...No voy destripando un sapo con la cazadora y no aguanto el asco.

Al otro día volvió a pasar y le digo: ¿diay... Gerardo, seguiste con el asco? Que tirada me dice...me iba a tomar una fanta naranja…pero me volviste a recordar el sapo y ya se me revolvió el estómago de nuevo…así que mejor dame un copa llena y una birra..!jeje!! Por supuesto que Hector birra también iba algunas veces, no sin antes echarnos una o dos donde alicate, con Rigo Vica que siempre iba a la salida de las excursiones, pero nunca se apuntaba.

En esta ocasión también estaba entre los excursionistas, Carlitos Caleca y El mismísimo Filio Caleca, también Amadito que para ese entonces ni por la mente le pasaba que iba a ser el octometrista oficial de San Antonio. Jejeje.

¡¡Ya les cuento más adelante, lo que nos pasó en Brasilito con estos dos recordados personajes del pueblo de San Antonio de aquellos días!! La algarabía de los niños y la felicidad de todos se reflejaba cuando pasaba uno por el puente de Barranca, porque el olor del  agua salada del puerto llegaba... ya uno se sentía en la playa... En la recta que esta del cruce de Barranca al Puerto, comenzaba a verse el mar. ¡¡Las cabezas de los niños se asomaban por las ventanas del bus, con uno que otro…Meta la jupa que se va a airear!!

¡¡¡De alguna de las mamas preocupadas de que se le torciera la nuca a alguna guila!!! Por cierto, que a esa altura de la excursión, el olor a cofal o zepol ya casi no se sentía, de las frotadas que le daban a uno de niño cuando viajaba en bus por largos trechos como ese!!


Cerca de la Irma en el cruce a Las Juntas de Abangares se realizaba una parada obligatoria para ir al baño, estirarse y tomarse una...limonada, kola o sarza...(Nadie pedía licor porque los Morales llevaban en el bus y en el asiento de atrás se armaba la cantina).

Ahí se acomodaban Nica López, William Cascante, Carlos Caleca (Filio no porque estaba de paradas y cuando estaba de paradas solo leche tomaba), Merote (El menor de los chipopas) , que era solo un carajillo pero ya se mandaba los farolazos, Víctor Ledezma, aunque la doña estrilara, Kiko Arias, Víctor Arias, Oskillar que estaba pichoncito pero también le hacía y Chaloy Hijo. (Yo no me incluyo porque es obvio que era el de primera fila) Porque yo era bueno para el agua de sapo!! ¡¡Pero que carajos…si vamos en excursión!!

¡¡¡Y comenzaban las rifas, que siempre incluían algo de comer envuelto en celofán rojo y una botella de Ron Abuelo o Ron Rico!!!

 

 


Esas rectas desde la Irma hasta Liberia se hacían eternas,  los niños y los que ya iban mas picados que guineos maduros en el jardín de mi abuelita, aprovechaban para dormir, otros como yo y el grupo  que le poníamos sabor a la excursión, entonábamos canciones de Camilo Sexto, de Miguel  A veces Me fía y Pedro infante.

De pronto alguien salía con un Chile, medio picante y las risas llenaban todo el bus, ¡así como más de un Shhhhhh! ¡De alguna señora que decía…recuerden que aquí van chiquitos! ¡Pero nada quitaba la expectativa y emoción de la excursión!


De Belén de Santa Cruz para adentro la calle era de lastre hasta Huacas, y de Huacas  para adentro de tierra o algo parecido de color terracota. Hasta terminar en polvo en la plaza de Brasilito. Entonces había una parada obligatoria en Belén para prepararse para la tragada de polvo de ahí en adelante. Una resbaladera celestial nos esperaba en la esquina de la plaza de Belén, con los mejores pasteles de pollo que yo haya comido en mi vida. Pero también había la opción de comprar tanelas, rosquillas y tortillas aliñadas con queso o cuajada. Y a esa altura muchos de los excursionistas no sabían si iban o venían, pues el éxito de las ventas en el bus y la cantina, habían minado el sentido de algunos de nosotros.

Pero aun así nos bajábamos a recoger almendras para después sacarle la semilla con una piedra. Hasta ahí ya habían pasado unas 6 horas desde que salimos de San José. Y la llegada a Brasilito estaba programada para las 9 o 10 de la noche.

Casi a las  9:30 llegamos a Brasilito, esto porque Bonanza le metió la chancleta a la lata para llegar más rápido... ya que le precisaba desempolvarse la garganta. Y como iba manejando a pesar de que le insistíamos en que se mandara un riendazo, su responsabilidad le ganaba a sus ganas.


Todo estaba callado en la plaza de Brasilito, solo una que otra silueta se dibujaba debajo de los palos de almendra y tamarindo que rodeaban la plaza.

De pronto oímos una vos que gritaba...YA LLEGO LA EXCURSIÓN...y otro...YA LLEGARON LOS CHELES...como por arte de magia...se encendían las rokolas, la gente comenza a acercarse  y hasta se volvía abrir la soda de la esquina...donde un limpio delantal colgado de una cara amable y morena del sol guanacasteco anunciaba gallina inchida, pescado frito, ceviche de piangua y cuartos para los que lo necesitaran.

Ya en el salón estábamos con Bonanza que fue el primero en pedirse un "Jueguito" o sea una copa llena y una cerveza. Y poco a poco iban llegando las muchachas y los chavalitos del pueblo, así como los excursionistas...

La fiesta duraba hasta las 3 de la mañana y a veces hasta pegar con cerca, como decíamos. ¿Dormir? quien iba pensar en eso en una excursión...DESPUÉS DORMIMOS...el domingo cuando a las 2 de la tarde arrancaba el bus de vuelta a la capital!

Pero queda mucho por contar. ¡¡Las peripecias de la excursión apenas empezaban!!

Creador del texto: Marco Jiménez Conocido como Patas.

Eidición: Periodista Manuel Flores Fernández.