Me permito expresar mis sinceras felicitaciones por la confianza que el pueblo costarricense le ha conferido para ejercer la Presidencia de la República. Deseo que Dios le conceda sabiduría, discernimiento y fortaleza, para que su liderazgo contribuya a guiar al país hacia la unidad, la paz social y el reencuentro que la población necesita.
Costa Rica enfrenta hoy importantes desafíos que exigen madurez institucional, diálogo respetuoso y una visión compartida de país. En ese contexto, confío en que se abra una nueva etapa en la relación entre los Poderes de la República, basada en el respeto recíproco, la cooperación y la búsqueda permanente del bien común.
Desde la Fiscalía General de la República estamos a disposición para trabajar de manera articulada con su Administración, cada uno desde el ámbito de sus competencias constitucionales y legales, en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, que son los principales fenómenos que causan más daño a nuestra sociedad.