La inocuidad de los alimentos de origen bovino depende, en gran medida, de la salud animal y de la forma en que se gestionan los sistemas productivos desde su origen. En Costa Rica, el sector ganadero ha incorporado de manera progresiva nuevas tecnologías y prácticas sostenibles que fortalecen la prevención sanitaria, el bienestar animal y la producción responsable de carne y leche.
La adopción de programas de medicina preventiva, junto con protocolos de bioseguridad, permiten reducir la exposición del ganado a enfermedades y minimizar riesgos a lo largo de la cadena productiva. Estas acciones se complementan con el uso de herramientas de monitoreo y gestión, que facilitan un seguimiento más preciso del estado sanitario, el comportamiento y el desempeño productivo de los animales.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la prevención de enfermedades animales y el manejo adecuado de los sistemas ganaderos son elementos fundamentales para garantizar la inocuidad alimentaria y avanzar hacia una producción más sostenible, especialmente en países donde la ganadería cumple un rol estratégico en la seguridad alimentaria y el desarrollo.
“La inocuidad de los alimentos comienza con animales sanos y sistemas productivos bien gestionados. La ciencia, la innovación y la prevención son herramientas esenciales para acompañar a los productores en la adopción de prácticas más sostenibles y responsables”, afirmó Giovanni Carballo, director de la Unidad de Ganadería de MSD Animal Health en América Central, Caribe y Ecuador (CENCA EC).
Herramientas de monitoreo inteligente, programas de vacunación y biotecnología aplicada permiten optimizar la producción tanto de carne como de leche, reduciendo riesgos sanitarios y mejorando la calidad final de los alimentos.
En la práctica, estas soluciones incluyen programas sanitarios integrales, sistemas de identificación y trazabilidad, y tecnologías que vigilan y detectan variaciones en la salud del ganado para actuar oportunamente ante cualquier eventualidad., optimizar recursos y ., Además de mejorar la productividad, estas herramientas contribuyen a un uso más eficiente de los recursos y a la reducción del impacto ambiental de la actividad ganadera.
El avance hacia una ganadería más tecnificada responde también a un consumidor cada vez más informado, que valora el origen de los alimentos, el bienestar animal y las prácticas responsables detrás de la producción. La incorporación de innovación y sostenibilidad no solo fortalecen la confianza del mercado, sino que refuerzan el posicionamiento del país como productor de alimentos seguros y de calidad.
MSD Animal Health impulsa la adopción de herramientas digitales, monitoreo sanitario y biotecnología avanzada que permiten prevenir enfermedades, reducir pérdidas productivas y fortalecer la trazabilidad del ganado.
El uso de diagnósticos de precisión, vacunación inteligente y plataformas digitales de gestión sanitaria proporciona información clave para anticipar riesgos, mejorar el bienestar animal y garantizar una producción con los más altos estándares de calidad e inocuidad.
“Promover sistemas ganaderos sostenibles e innovadores es un compromiso con el bienestar de las personas, los animales y el entorno. La educación y el trabajo conjunto con los productores son esenciales para seguir fortaleciendo la inocuidad alimentaria en Costa Rica”, agregó Carballo.
El desarrollo continuo de una ganadería basada en la prevención, la tecnología y la sostenibilidad permite a Costa Rica consolidarse como un referente regional en la producción de alimentos de origen bovino inocuos, responsables y alineados con estándares internacionales.