En los primeros cuatro meses de este año se realizaron 1718 pruebas de alcohol más que en el mismo periodo del 2025, lo que representa un incremento de cerca del 42% en los testeos realizados.
En parte, el poder realizar más pruebas de espiración de aire en carretera se debe a la distribución, desde febrero pasado, de 199 nuevos etilómetros que fueron adquiridos por un monto de ¢249 millones. En la Policía de Tránsito indicaron que este esfuerzo busca fortalecer los controles en carretera, para sacar de circulación a conductores que representan un riesgo para ellos mismos como para terceros inocentes, producto de la ingesta de alcohol. Desde esa óptica, las 5833 pruebas realizadas, como se indicó, por encima de las 4115 hechas en el mismo periodo del año pasado, deben verse como una señal clara de que se trabaja fuertemente en carretera para dar, justamente, en la medida de lo posible, seguridad vial a todos los actores viales.
Asimismo, las autoridades quisieron destacar que, de las pruebas que dieron positivo, 824, un total de 591 correspondieron a conductores que superaron los límites más altos de alcohol permitido; esto quiere decir que el 72% de estas personas, según el resultado, iban en condiciones de aparente embriaguez total. Estas casi 600 personas fueron presentadas a la Fiscalía, para que enfrenten un proceso legal por el presunto delito de conducción temeraria.
Por otro lado, en los datos de las pruebas positivas realizadas, 102 personas se acreditaron una multa de ¢363000 y acularon 6 puntos en la licencia, por lo que deberán realizar un curso de reeducación vial y ganarlo, si desean renovar la licencia.
Finalmente, con niveles muy bajos de alcohol, 131 personas dieron positivo, pero no recibieron ninguna sanción, como lo dicta la legislación vigente.