Alimentar al bebé, en el vehículo, debe realizarse con el automotor completamente detenido, si implica soltar al infante del dispositivo de retención o si el adulto que lo alimenta debe soltarse el cinturón de seguridad.
Ni la prisa ni la necesidad del menor justifican que alguna persona no vaya sujeta, si el automotor está en movimiento. Lo correcto es orillarse y detenerse para alimentar al bebé o cambiarle de pañal, por ejemplo, reiteraron en la Dirección de Tránsito. Así, recalcaron, llevar a un bebé o a un niño en el regazo, mientras se le alimenta, sea dándole del pecho o dándole algún otro alimento, con el vehículo desplazándose, supone, además del riesgo, una sanción de ¢245.000 y la acumulación de 4 puntos en la licencia.
De igual manera, se entiende, cuando una madre da el pecho, es complicado hacerlo con el cinturón de seguridad puesto ella y con el bebé sujeto al dispositivo, así que lo lógico será que uno de ellos o ambos “se suelten” del dispositivo de seguridad y eso no debe ocurrir con el automotor en movimiento.
En ese sentido, si bien se comprende la necesidad de alimentación de los niños, en especial de un lactante, se debe realizar privilegiando siempre la seguridad de todos, en especial del bebito y estacionarse es, claramente, la única solución y la conducta más responsable que se puede tomar, si alguno de los actores en esta dinámica debe soltarse del cinturón o del dispositivo de retención infantil. Asimismo, cuando el bebé necesita ser asistido, sea para cambiarle el pañal, por ejemplo, tampoco debe soltarse al niño del dispositivo, si el carro va en movimiento.
Si el adulto se traslada al asiento trasero a acompañar al bebé o a darle de comer, esa persona no tiene autorización para estar suelta con el vehículo en movimiento, también debe colocarse el cinturón de seguridad; es obligatorio. La premura, la urgencia, entonces, por dejar al bebé en la guardaría o en la escuela y seguir hacia el trabajo, el ir tarde para una cita médica del bebé o justificaciones similares, nunca estarán por encima de la salvaguarda del menor, debe privilegiarse su seguridad.
En el primer cuatrimestre del 2026, un total de 326 conductores recibieron una sanción de ¢245.000 por ir con menores sin dispositivo, según edad, talla y peso. Por otro lado, 1.096 conductores se llevaron una multa de ¢123.000 por no usar el cinturón de seguridad, mientras que 596 recibieron la misma sanción por permitir que otra persona en el automotor viajara sin el cinturón puesto.