"El colón costarricense ha experimentado una notable apreciación en los últimos años, llegando a un nivel no visto en los últimos 17 años.
Este movimiento es impulsado en gran medida por las sólidas exportaciones de bienes, y sobre todo servicios, la próspera industria turística y las importantes entradas de inversión extranjera. Estos elementos han fortalecido nuestra economía, contribuyendo al fortalecimiento del colón.
El Banco Central de Costa Rica ha desempeñado un papel fundamental en la gestión de la moneda comprando activamente dólares para evitar una apreciación aún mayor. Este fenómeno impacta positivamente las importaciones, abaratando los costos de adquisición. Sin embargo, también presenta desafíos para los exportadores, quienes ven reducidos sus márgenes de ganancia.
Las personas y empresas con obligaciones en moneda extranjera e ingresos en moneda local pueden experimentar un alivio financiero, ya que esta situación les permite cubrir sus deudas con un menor esfuerzo económico.
La apreciación de la moneda local presenta desafíos financieros para aquellos que operan con dólares. Un tipo de cambio más fuerte impacta directamente en los ingresos percibidos en dólares, reduciendo su valor al convertirlos a la moneda local. Esta fluctuación puede afectar la rentabilidad de las empresas y el poder adquisitivo de los individuos".
Fuente: Melvin Garita Mora, Subgerente General de Operaciones del Banco Nacional.