Pâtisserie Bistró Manon, en San Rafael de Escazú, combina cocina francesa, pan y pastelería artesanal con una historia familiar que comenzó en Francia y pasó por Tahití, Las Vegas y Jacó antes de encontrar un nuevo hogar en el cantón escazuceño.
Escazú tiene un nuevo lugar especial para quienes disfrutan descubrir propuestas gastronómicas diferentes. Se trata de Pâtisserie Bistró Manon, un negocio familiar donde el aroma del pan recién horneado, los croissants, macarons y otras especialidades acompañan una propuesta de cocina internacional con marcado acento francés.
Detrás del establecimiento está la familia Ladeyn. Sus raíces gastronómicas se encuentran en Francia, donde Jean Paul y Rachel desarrollaron sus habilidades culinarias respetando recetas familiares y tradiciones de sus regiones de origen. Rachel nació en Rennes, Bretaña, mientras Jean Paul es originario de Dunkerque, en el norte de Francia. Sus hijas Manon y Camille siguieron sus pasos y hoy forman parte del proyecto. Manon está a cargo de la administración del negocio.
El espíritu aventurero de la familia y su pasión por la gastronomía los llevaron a emprender un largo recorrido. En 2004 iniciaron una nueva etapa en Tahití y posteriormente continuaron su experiencia gastronómica en Las Vegas, Estados Unidos. En 2020 llegaron a Jacó, Costa Rica, y finalmente, en 2025, escogieron San Rafael de Escazú para establecer Pâtisserie Bistró Manon, cuyo nombre rinde homenaje precisamente a Manon.
Hoy, el establecimiento conserva su carácter familiar, con tres mujeres involucradas en diferentes áreas de su funcionamiento. Más que un restaurante, representa un proyecto construido durante años y en distintos países alrededor de una pasión común: la buena cocina y la conservación de las tradiciones culinarias francesas.
Uno de sus principales atractivos es la producción artesanal. Jean Paul elabora diariamente el pan fresco, mientras Rachel está a cargo de la pastelería. Croissants, macarons, panes de masa madre, focaccia, brioche y diferentes opciones dulces se producen en el propio establecimiento.
Pâtisserie Bistró Manon ofrece desayunos, almuerzos y café. Su menú combina cocina internacional con especial protagonismo de los platos franceses e incluye carnes, pescados, ensaladas y otras alternativas.
Los fines de semana tienen un atractivo adicional: las crepas dulces, preparadas con dulce de leche, fresas, banano, Nutella, manzana, melocotón y otras combinaciones. También ofrecen la tradicional crêpe Suzette, acompañada de una salsa de naranja, mantequilla y azúcar, tradicionalmente aromatizada con licor de naranja.
La propuesta incluye bebidas y vinos franceses, entre ellos el Kir, aperitivo preparado con vino blanco seco y crème de cassis, así como la Mimosa, elaborada con vino espumoso y jugo de naranja.
Manon Ladeyn invita a las familias a conocer el establecimiento y disfrutar de una propuesta concebida para diferentes momentos del día.
“Los invitamos a venir a Pâtisserie Bistró Manon a desayunar, almorzar o simplemente disfrutar de un café acompañado de nuestro pan y pastelería artesanal. Queremos que conozcan nuestros sabores y se sientan a gusto en un lugar pensado para compartir. Es una experiencia que pueden disfrutar todos los miembros de la familia, desde los más pequeños hasta los mayores”, expresó Manon.
El desarrollo de negocios familiares como este cuenta también con el respaldo de iniciativas locales. Manuel Flores Fernández, empresario, director y fundador del medio de comunicación Mundo Escazú, destaca la importancia de dar visibilidad a las pequeñas y medianas empresas y promover el consumo en los negocios de la comunidad.
“Las pymes son fundamentales para la economía de nuestras comunidades porque generan empleo, dinamizan el comercio y permiten que muchas familias conviertan sus conocimientos y esfuerzos en empresas. Cuando apoyamos un negocio local contribuimos a crear oportunidades y fortalecer la economía del cantón”, expresó Flores Fernández.
A través de Mundo Escazú, Flores Fernández procura dar visibilidad a negocios familiares y pequeñas empresas que aportan diversidad a la oferta comercial y gastronómica de la zona.
Pâtisserie Bistró Manon está ubicada en San Rafael de Escazú, del Centro Comercial Plaza Rolex, 200 metros al suroeste y 25 metros al oeste, frente al Consulado de Bélgica. Abre de martes a domingo, de 8:00 a. m. a 6:00 p. m.
De Francia a Tahití, de allí a Estados Unidos y finalmente a Costa Rica, la familia Ladeyn ha cambiado de países, pero no de pasión. Ahora, Escazú tiene un nuevo rincón donde cada pan, cada pieza de pastelería y cada receta continúa contando una historia familiar con sabor francés.