El 58% de los decesos en el sitio de accidente vial son motociclistas, es decir, 247 de los 425 fallecidos en carretera iban en una motocicleta, con corte a agosto anterior.
Pese a ello, 5.297 motociclistas recibieron una sanción de ¢123.00 por no llevar el casco puesto o llevarlo mal amarrado, sea que esa falta la cometió el conductor o su acompañante.
Para la Policía de Tránsito, es muy lamentable tener que sancionar a una persona por no querer proteger su propia integridad física o por no proteger a su hijo, o a su pareja, a quienes traslada a la escuela o a su trabajo, respectivamente, sin casco.
En total, 3.493 conductores de motocicleta fueron sancionados por no llevar ellos este dispositivo de seguridad (o no amarrarlo bien), mientras que en 1.804 ocasiones la multa fue por permitir el casco mal puesto o la ausencia de él en el acompañante.
Para las autoridades, en momentos en los que 6 de cada 10 decesos en carretera corresponden a personas que viajaban en motocicleta (al margen de quien cometió la imprudencia, si el motociclista u otro actor vial) "darse el lujo" de no usar casco o llevarlo mal puesto es un contrasentido muy reprochable.
Según reiterados estudios internacionales, el uso del casco adecuadamente podría influir a favor de que cerca del 40% de las personas en motocicleta no pierdan la vida en un accidente y que al rededor del 65% se salve de heridas graves en la cabeza.
En ese sentido, la Policía de Tránsito insiste en la necesidad de reflexionar ya no solo sobre la conducta al volante, sino en la toma de decisiones muy simples y elementales de auto cuido, como el uso del casco y de ropa reflectante de la luz, como lo exige la Ley de Tránsito.
Desafortunadamente, también con corte a agosto, 5.658 conductores prefirieron ser multados con ¢61.000 por no usar ropa reflectante de la luz, cuando bien pudieron comprar un chaleco por menos de la décima parte de ese monto. En el caso del casco, con el dinero de la multa que tendrán que pagar, pudieron comprarse un buen casco protector.